RESPUESTA EN VÍDEO
Recuperación después de HoLEP: qué esperar y cuándo consultar
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Descripción del vídeo original
¿Qué puedes notar después de una operación de próstata con HoLEP? Soy el Dr. Fernando Gómez Sancha, urólogo de ICUA, y en este vídeo explico la recuperación por etapas: la sonda, las primeras micciones y los cambios que pueden aparecer al volver a casa.
Hablamos de urgencia, escozor, sangre en la orina y pequeñas pérdidas, además de la readaptación de la vejiga y la vuelta a las actividades habituales. La evolución puede tener días mejores y peores. También explico las señales de alarma, como fiebre, sangrado abundante que no cesa o imposibilidad de orinar, y cuándo buscar atención médica.
Preguntas tratadas en el vídeo
Texto de los subtítulos
Fuente: subtítulos incorporados al vídeo publicado.
¿Te acaban de operar de enucleación prostática con láser o te van a operar pronto y quieres saber exactamente qué esperar? Hoy te voy a contar la recuperación fase por fase sin endulzarlo porque creo que un paciente bien informado es un paciente que se recupera mejor.
Soy el doctor Fernando Gómez Sancha, llevo 32 años en urología y he operado más de 10.000 próstatas con láser y he acompañado a miles de pacientes en su recuperación. Conozco bien el proceso porque lo veo todos los días.
El día de la cirugía sales del quirófano con una sonda vesical. Es molesto al principio, pero es necesario. Te levantas de la cama al cabo de unas horas o a la mañana siguiente. Nosotros operamos por la tarde y nuestros pacientes están con la sonda por la noche. Al principio no tienen ningún dolor porque la anestesia raquídea tiene un efecto que quita el dolor.
Luego la anestesia se va quitando desde los pies hacia la pelvis, con lo cual las primeras 4, 5, 6 horas prácticamente no hay dolor. Pasa la noche y la sonda se retira por la mañana. El momento de retirar la sonda puede ser un poquito incómodo sobre todo porque siempre lavamos un poquito la vejiga con una jeringa para sacar algún coágulo que haya podido quedar y evitar que eso luego dificulte que puedas orinar correctamente.
Puedes comer con normalidad. Generalmente, si no te operas excesivamente tarde puedes incluso incluso cenar si te operas por la tarde. En la inmensa mayoría de los casos estás en una habitación, no en una UCI ni en una unidad de vigilancia intensiva, salvo casos de gente muy mayor o con mucha patología acompañante.
El dolor es leve, más una molestia que un dolor real. Generalmente se controla con paracetamol y un antiinflamatorio. El día siguiente, en la mayoría de los casos, retiramos la sonda y todos esperan este momento o orinar por primera vez.
¿Qué vas a notar? Pues un chorro fuerte, probablemente más fuerte del que tenías hace años, pero no siempre es fuerte. Hay pacientes que pueden tener un chorrito inicial flojito y que poco a poco a lo largo de los siguientes días vaya cogiendo más fuerza.
También puede producirse urgencia, ganas repentinas de ir al baño y posiblemente algo de escozor. Todo esto es normal. Si orinas bien, te vas a casa ese mismo día. Normalmente la primera emisión es sanguinolenta, luego ya se parece más al vino tinto, luego vino rosado, luego vino blanco.
La primera semana en casa puede ser un poquito incómodo. La orina puede puede tener un tono rosado o incluso pequeños coágulos. Es normal porque hay una herida dentro de la próstata que está cicatrizando.
Vas a orinar con frecuencia, probablemente de día y a veces de noche. Puedes tener urgencia, aunque no tan importante al principio. También es verdad que puede haber alguna pequeña pérdida al toser, al levantarse bruscamente con los esfuerzos.
¿Qué hacer esta primera semana? Beber mucho líquido, caminar, no hacer esfuerzo físico intenso, no levantar pesos grandes y conducir. Depende, normalmente te vas a encontrar mejor.
Yo pongo la analogía de sacarse una muela. Cuando sacas una muela del juicio tienes un poquito de incomodidad, molestia, inflamación. Si escupes sale un poquito de sangre. Es algo parecido, es una herida que está expuesta y que se lava con la orina pero no está sangrando activamente.
Evita hacer deporte y es importante evitar el café, el alcohol y las comidas con picantes que irritan la vejiga. El té también tiene un efecto de estimular la urgencia de producir urgencia miccional.
De la segunda a cuarta semana suele haber una mejoría progresiva. La orina se aclara, la frecuencia va disminuyendo, la urgencia mejora aunque algunos pacientes que traen vejigas ya muy dañadas por la obstrucción crónica pueden tener urgencias muy parecidas o incluso un poquito peor que al principio.
En ese ese momento cuando hay necesidad podemos hacer algún tratamiento farmacológico temporal para mejorar un poquito la tolerancia a estos síntomas. Las pequeñas pérdidas que se pueden producir de gotitas se van desapareciendo en la gran mayoría de los pacientes.
Puedes empezar a hacer una vida más normal, pasear, conducir, trabajo de oficina, pero hay que seguir evitando el deporte intenso. Un momento que puede asustar a muchos pacientes y que puede ser normal es que alrededor de la segunda o tercera semana o al mes puede aparecer sangre cuando antes no se sangraba.
A veces la costrita que se formó sobre la herida se desprende en parte y es como cuando se cae la costra de una herida en la piel. Puedes ver sangre en la orina durante un día o dos.
Si pasas, hay que beber más agua, hay que reposar un poquito. Y, lógicamente, si el sangrado es muy abundante o no para, hay que contactar a un urólogo. Es lo que llamamos una hematuria secundaria.
Del mes 1 al mes 3 es la fase de consolidación. La vejiga se va readaptando. Recuerda que tu vejiga llevaba años trabajando contra una próstata obstructiva. Hacía gimnasia teniendo espasmos y contracciones vesicales para intentar conseguir más fuerza y poder vencer la obstrucción que la próstata estaba ocasionando. Esa vejiga hiperactiva tiene que aprender a funcionar de nuevo de forma más normal y eso lleva tiempo. La frecuencia urinaria se va normalizando, la urgencia desaparece, mejora mucho, las pérdidas de orina a estas alturas ya prácticamente no ocurren y puedes volver al ejercicio físico normal, incluyendo gimnasio, natación, bicicleta, generalmente a partir de los 30 días o 6 semanas.
También puedes volver a las relaciones sexuales. Recomendamos hacer ejercicios de suelo pélvico cuando hay esa pérdida de gotitas. Son sencillos, hay que contraer el músculo como si quisieras cortar el chorro de la orina, mantener tres segundos y soltar.
Hacer, por ejemplo, varias series de 10 contracciones al día. Esto aumenta el tono esfinteriano y acelera la recuperación. ¿Cuándo se notan los resultados definitivos? Yo siempre le digo a los pacientes que hay que juzgar el resultado de la operación entre los tres y seis meses.
Ahí es donde se suele ver el resultado final. A los tres meses, el 95 % de los pacientes están contentos con el resultado. A los seis meses, casi casi el 100 %. Hay algo que digo siempre a mis pacientes: la recuperación no es lineal.
Hay días mejores y días peores. Un día estás fenomenal y al día siguiente notas más urgencia. Es normal, no te obsesiones con cada micción. El cuerpo necesita tiempo. Si en cualquier momento de la recuperación tuvieras fiebre, sangrado abundante, que no para, no puedes orinar, lógicamente hay que acudir a urgencias o contactar con el urólogo.
No es frecuente, pero esas son las señales de síntomas más importantes. Suscríbete en el canal si quieres seguir recibiendo esta información y muchas gracias por la atención.