El riñón artificial de Willem Kolff: la máquina que dio tiempo a una paciente en coma

Una paciente en coma, un tambor de madera envuelto en celofán y un médico que necesitaba ganar tiempo.

Publicado el 25 de octubre de 2026 · Duración 1:24 · Ver en YouTube · English version

Kampen (Países Bajos), 11 de septiembre de 1945. Willem Kolff, internista de 34 años, conecta a una mujer de 67 años en coma a una máquina que ha construido durante la ocupación alemana con la ayuda de una fábrica local de esmaltados. Es un tubo de celofán, del que se usaba para las envolturas de las salchichas, enrollado en un tambor que gira con su parte inferior dentro de un baño. La sangre circula por dentro del tubo; a través de su pared, las moléculas pequeñas, como la urea, pasan al baño, y la sangre vuelve a la paciente. Años antes Kolff había visto morir de uremia a un joven de 22 años y se propuso sacar de la sangre lo que los riñones ya no eliminaban. Casi todos sus primeros pacientes murieron. Esta vez, tras varias horas de diálisis, se inclinó sobre ella y le preguntó si podía oírle. Ella abrió los ojos y contestó: «Voy a divorciarme de mi marido». Sus riñones se recuperaron después.

¿Qué sabemos con certeza? Lo que Kolff dejó escrito. La escena y el diálogo proceden de su propio relato, publicado en 2002 en Nature Medicine al recibir el premio Lasker: es un recuerdo de más de medio siglo después, no una historia clínica de 1945. Allí la llama Maria Schafstaat, su paciente número diecisiete y la primera cuya vida, a su juicio, salvó la diálisis. Cuenta que tenía un síndrome hepatorrenal y que estaba presa junto a otros colaboracionistas neerlandeses. Otros autores escriben su nombre Sofia Schafstadt; en el vídeo es solo «María». No fue la primera persona tratada con el riñón artificial (la primera, en 1943, fue una mujer de 28 años que murió) ni la primera en sobrevivir: antes sobrevivió un hombre de 52 años, pero el propio Kolff no atribuía su recuperación a la máquina. Kolff habla de ocho horas de diálisis antes de que respondiera y otros relatos dan una duración mayor; por eso el vídeo no da cifras.

Kolff describió su tambor giratorio como el primer riñón artificial clínicamente eficaz. De él derivan las máquinas de hemodiálisis que hoy mantienen con vida a personas cuyos riñones han dejado de funcionar, a menudo durante años, mientras llega un trasplante. Proteger el riñón sigue siendo el objetivo cuando en urología tratamos una obstrucción, una piedra o un tumor.

Contexto histórico

  • Willem Johan Kolff (1911-2009) empezó a trabajar en la diálisis en Groninga y construyó el riñón de tambor en Kampen durante la Segunda Guerra Mundial.
  • De sus quince primeros pacientes, tratados en dos años, solo sobrevivió uno.
  • Fabricó ocho riñones artificiales. Tras la guerra regaló varios: a Londres, a Nueva York y a Montreal.
  • En 2002 escribía que más de un millón de personas en el mundo se trataban con diálisis.

Fuentes y créditos de imagen

  • Kolff WJ. The artificial kidney and its effect on the development of other artificial organs. En: Kolff WJ, Scribner BH. The development of renal hemodialysis (Lasker Clinical Medical Research Award). Nature Medicine. 2002;8(10):1063-1065: https://doi.org/10.1038/nm771
  • Broers H. In the Slipstream of Dr. Kolff. De Historia Urologiae Europaeae, vol. 16. European Association of Urology; 2009, pp. 67-81.
  • Kolff WJ, Berk HTJ, ter Welle M, van der Ley AJW, van Dijk EC, van Noordwijk J. The artificial kidney: a dialyser with a great area. Acta Medica Scandinavica. 1944;117:121-134 (artículo original del aparato; no trata el caso de 1945).

Recreación histórica

Kolff, la paciente, sus voces y la habitación del hospital son recreaciones realizadas con ayuda de inteligencia artificial, no imágenes ni grabaciones originales. La narración en primera persona es una dramatización; el diálogo traduce el que Kolff recordó en 2002. Los esquemas del tambor y de la membrana son dibujos explicativos actuales, sin escala. El retrato de la cartela final es una ilustración hecha a partir de una fotografía de las colecciones especiales de la Marriott Library (Universidad de Utah).

Si tú o un familiar queréis consultar un problema urológico, conoced al equipo de ICUA y pedid una valoración. Contactar con ICUA

Más episodios